jueves, 23 de mayo de 2013

Las acciones concretas cambiaron mi diagrama de araña


El proceso de planificar las actividad para desarrollar las orientaciones de mi red de la disciplina Costos fue todo un desafío. Una tarea más compleja de lo esperado. Tuve que pensar estrategias para mis nodos en forma aislada (porque todavía les faltan conexión) y eliminar varias actividades que no voy a poder llevar a cabo por razones de tiempo.


También me surgieron algunas sorpresas:
  • Nuevo nodo en mi red: decidí desempolvar un nodo importante que tenía olvidado y que potenciaría mi red: una universidad nueva. Esta actividad me inspiró para buscar una estrategia alternativa.
  • Nodo que pasa a segundo plano: uno de mis nodos, que actualmente es esencial para mantener mi red, perdió relevancia en mi planificación. Decidí no invertir tiempo en él.
  • Orientaciones descartadas: decidí no realizar actividades orientadas desarrollar conversaciones abiertas (la red no suele mantener este tipo de conversaciones y, por ahora, no creo que valga la pena tomar la posta), proyectos (los proyectos llevan tiempo y tengo otros en otras redes) ni acceso a expertos (tengo acceso a ellos). Tampoco me planteo servir a un contexto, al menos próximamente.
El mapa, por intentar ser lo más realista posible, me quedó sencillo:


Y el diagrama de araña dejó de ser lo que proyectaba...



(en rojo la situación actual, en verde la primera planificación y en amarillo, el resultado de la planificación más detallada, con ayuda del mapa)